¡El budismo es una religión o filosofía pesimista, deprimente, negativa!
Todo lo ve mal, todo es sufrimiento, hay que raparse la cabeza y vivir de la caridad del pueblo, aislados, sin ningún confort. ¿Quién no escucho esto alguna vez? ¿Quién no vio alguna película con monjes budistas con las túnicas naranjas, ideadas por las empresas cinematográficas mas conocidas en el mundo?
Paz, la gente solo quiere paz. Déjenla que la encuentren.
Bajo el amparo de Buda.
Rev. Fa Di Shakya OHY.
Budismo: ni depresión, ni pesimismo, ni negatividad
Pero, ¿a alguien se le paso por la cabeza preguntar o averiguar si todo eso es cierto hablando con gente budista de verdad? No, por supuesto que no, es más fácil y más divertido ver la película. Pero una película es ficción, acomodada según el criterio del libretista, no refleja ni remotamente la realidad.
Yo soy budista. Convertida, obviamente, desde hace unos años. Y desde hace unos años también (menos de los que llevo como budista), me diagnosticaron una disrritmia cerebral y una enfermedad psiquiátrica asociada, que me produjo ataques de pánico, depresión, periodos de gran hostilidad, dificultad para conciliar el sueño, o sea trastorno extremo de la personalidad.
El tratamiento incluía sesiones con psicólogos, que lejos de ayudarme, se oponían totalmente al Budismo. Sus ideas de mejora eran diametralmente opuestas a las mías, porque ellos consideraban que las personas debían ser comunicativas, agresivas, con aspiraciones de éxito laboral, siempre sonrientes. Y por supuesto, adaptarme a la vorágine que se vive en la actualidad. Y todos ellos, como así también los médicos, afirmaban que una religión como el Budismo era contraproducente, por sus ideas, su pesimismo, y su manía de aislamiento, y la "perversa" costumbre de meditar y de estudiar constantemente.
¡Yo no pretendo que la gente tenga mis gustos! A mi no me gusta demasiado salir, no me gusta el ruido, ni la música a todo volumen. No me gustan las fiestas (del tipo en las que se bebe alcohol y se consumen drogas, y que terminan en una promiscuidad denigrante), y no me preocupa ganar dinero para comprar cosas inútiles, de hecho, no me quita el sueño el no tener un puesto laboral de gran importancia. ¿Para que? ¿Para enloquecerme más?
Soy una persona común, estoy casada, tengo dos hijos adolescentes, trabajo. Soy un ser sintiente, igual que los demás, busco la felicidad y la paz. Ser budista no me coloca al margen del mundo.
Como el tratamiento psicológico no funcionaba, yo recurrí a lo que sabia que me hacia bien: el Budismo.
No me deje vencer, acepte mi enfermedad (no como una derrota, sino como un desafío mas), me adapte a ella, y seguí adelante. No fue fácil y todavía no lo es. Pero sigo y sigo.
En el año 2008 me uní a la Orden Hsu Yun. En el Budismo Ch´an encontré mi Camino. Fue el real comienzo de mi curación. Encontré la paz en la meditación y el estudio. No hay nada más edificante que las Enseñanzas del Buda y los escritos de los Venerables Maestros. El Budismo no es pesimista, solo dice la verdad: Que hay sufrimiento y es una verdad. Pero que también existe la cesación del sufrimiento y también es una verdad. Y el Budismo tiene la guía necesaria para salir del estado de sufrimiento.
Puede ser que una persona se sienta "golpeada" por la realidad cuando comienza a estudiar Budismo, pero eso es porque siempre se vivió en la ilusión, ignorantes de la realidad de la vida.
Como digo yo: la verdad golpea, y golpea muy duro, pero golpea una sola vez. La mentira golpea muchas veces, pero tan suave que nadie se da cuenta, hasta que ya es muy tarde y el daño es profundo.
En conclusión: la meditación y el estudio no deprimen ni causan estados de pánico, lo que causa eso es el mundo actual, el sufrimiento que a todos nos lleva a la destrucción y que está de moda, porque vende.
Si una persona esta cansada, descansa. Si la mente requiere descanso, se medita. Si se quiere hallar paz, se busca un Camino de paz. Si se quiere aprender, se leen escritos edificantes. Si se quiere una sociedad mas justa y en paz, se sigue el Camino de la moralidad.
TODO LO QUE SEA CONTRARIO, lleva a la gente al desastre, tanto personal como general.
¿Es tan difícil de entender?
Para todos los que hallaron el Camino: síganlo, es el correcto. No desperdicien la gran oportunidad que les brindo el Buda, salir del estado de sufrimiento.
En las Cuatro Nobles Verdades, el Buda puso en conocimiento que la causa del sufrimiento humano es el apego.
Todos pensamos en un principio que se denomina "apego" a aferrarse con todas las fuerzas al deseo, a las adicciones (drogas, alcohol, sexo, compras, dinero, etc.), al poder desmedido, etc. O sea a todo lo que a primera vista es malo, y que es fácil de reconocer como tal.
-Apego a la familia y a los amigos: por supuesto, los afectos son muy importantes. Nada tiene de malo el amar a nuestros padres, hijos, familiares y amigos. Pero es fácil hacer de ese amor una causa de apego. Las vidas de esas personas no nos pertenecen, así pues no podemos pretender que estén siempre dispuestas a acudir a nuestro llamado o a pensar igual a nosotros.
-Apego a la salud o al cuerpo: cuidar la salud y tratar de mantener un peso adecuado no es malo. Pero la línea entre el cuidado y la obsesión es muy delgada y frágil. Pero una cosa es seguir una dieta adecuada y otra es literalmente "matarse de hambre" para no subir un gramo.
-Apego al trabajo y la situación social: todos "debemos "trabajar para tener el dinero suficiente para las necesidades de la vida. Pero de ahí a pasarse la vida trabajando solo para poder adquirir objetos inútiles o que creemos nos son útiles, cantidades enormes de ropa, calzado y accesorios, tener el auto más moderno y caro, una vivienda en un barrio elegante y costoso... hay una gran diferencia.
-Apego a los rituales, a los maestros o gurús: la religión es un arma poderosa, se la viene empleando como tal desde el principio de la historia de la humanidad. Puede ser muy beneficiosa tanto como puede ser muy dañina.
Como Budistas Chan sabemos como poner fin a este tipo de situaciones, así que repasemos brevemente en este ensayo y más profundamente en privado, las Cuatro Nobles Verdades y el Óctuple Noble Sendero:
-Primera Noble Verdad: existe el sufrimiento.
El Óctuple Noble Sendero o Camino Medio:
-Correcto entendimiento.
¡Que la luz del Dharma brille siempre en sus vidas!
Rev. Fa Di Shakya OHY
EL APEGO QUE NO PARECE APEGO
Pero, ¿Qué pasa con las situaciones que en apariencia no son "malas" pero que igualmente producen apego y en consecuencia sufrimiento?
Analicemos algunas de estas situaciones, que seguramente nos han acompañado en nuestras vidas.
Un caso que se ve muy seguido es el de las madres que no quieren aceptar que sus hijos han crecido y tienen derecho a seguir adelante con sus vidas, a cometer sus errores, ha dejar el hogar paterno y fundar una familia, a elegir el trabajo o carrera que desempeñaran para ganarse la vida, etc.
Otro caso es el de un miembro de la pareja que pretende que el otro siempre este atento a sus necesidades, dejando de comer, de dormir, de pensar, de trabajar, etc.
Los que se apegan a sus padres jamás dejan el hogar familiar, y sufren terriblemente cuando ellos mueren, sin tener el menor atisbo de razón para pensar que sus padres son ancianos y en algún momento su vida llegara al fin.
"Los amigos son para siempre", esto es falso. Un amigo es una persona que comparte muchas cosas en común, en determinado momento de la vida. Pero hay que tener siempre presente que nada es permanente, la vida cambia, las situaciones cambian, la gente cambia. Quien no acepta esto, se sentirá traicionado y abandonado cuando su amigo se mude del barrio, se vaya a vivir a otra ciudad o país, o no le dedique tanto tiempo porque ha encontrado a su pareja, o tenga que dedicarse más a sus estudios o a su trabajo.
Muchas de estas situaciones han derivado en profundas depresiones de las cuales el mejor psiquiatra no los puede sacar. No porque la medicina no ayude, sino porque estas personas no pueden vencer sus apegos.
Realizar actividad física es beneficioso para la salud, esto no significa que hay que "matarse en el gimnasio" o jugar al fútbol hasta caer rendidos o correr kilómetros hasta no poder ni respirar, pues así solo salimos perjudicados.
La obsesión que hay actualmente por la figura y la belleza, que apunta principalmente al sector femenino jóven de la población, llega a los extremos de la bulimia, las lesiones permanentes por exceso de ejercitación y a innumerables tratamientos y cirugías para detener el paso del tiempo. La vejez nos llega aunque nos resistamos a aceptarlo y no todo el mundo puede usar la talla más pequeña en la ropa, porque hay muchas constituciones físicas. No estamos fabricados en serie.
La cantidad de gente que debe seguir tratamientos traumatológicos, psiquiátricos o ambos es muy grande. Pero si el apego sigue guiando sus vidas, las soluciones no duraran mucho.
Muchos hacen esto porque al no nacer en una familia acomodada, ambicionan esa posición y de la única manera legal de obtenerla es trabajando sin descanso. Pero nada es suficiente, pues cuando logran esa posición, quieren otra mejor, cuando alguien tiene un mejor auto, se quiere comprar otro superior. Y sigue, y sigue…
Otros simplemente, solo reconocen al trabajo como "su vida", le dedican todo su tiempo, todo su esfuerzo. Si de ellos dependiera, vivirían en el lugar de trabajo. Ni imaginarse cuando les llegue la hora del retiro.
La cantidad de personas que se han suicidado por perder sus bien remunerados empleos, porque han sido reemplazados por alguien mas joven, porque se tuvieron que retirar porque su edad así lo requería de acuerdo con las leyes laborales o porque perdieron una privilegiada situación social es alarmante. Aquí directamente, no hubo tiempo para tratamientos médicos, la desesperación pudo más.
Por desgracia, la mayoría de las personas acuden a la religión para encontrar soluciones "mágicas" para sus vidas. Y caen en las inescrupulosas manos de personalidades religiosas que no tienen otro fin que el de enriquecerse abusando de la credulidad de sus seguidores, o de manejar grandes masas con fines bélicos y de conquista de territorios.
Las personas deben tener el manejo de sus mentes, no dejarse llevar por las palabras más o menos acertadas de líderes religiosos; y esto se aplica también cuando se siguen a buenos maestros y a doctrinas que tienen muchos seguidores, como el Budismo.
Muchas personas comprometidas seriamente con su religión, se enredan en complicados rituales que suponen deben cumplir en tiempo y forma. Si no los cumplen por alguna razón (como enfermedad, falta de tiempo por alguna causa en particular, falta de un elemento "indispensable" para el ritual, etc.) sienten que pierden la protección divina de ese ritual y sobrevendrá la desgracia. El sentimiento de culpa y desasosiego es enorme.
En estas situaciones, el desobedecer al gurú o maestro o no seguir al pie de la letra un ritual, lleva a la gente a suponer que si algo indeseable les pasa, es un castigo por su falta. Y lo aceptan sin más.
-Segunda Noble Verdad: la causa del sufrimiento es el deseo y el apego.
- Tercera Noble Verdad: la cesación del sufrimiento mediante el no-apego.
- Cuarta Noble Verdad: la senda que guía a la cesación del sufrimiento, el Óctuple Noble Sendero.
-Correcto pensamiento.
-Correcto lenguaje.
-Correcta conducta.
-Correcto modo de vida.
-Correcto esfuerzo.
-Correcta atención.
-Correcta meditación o concentración.
Teniendo a las Cuatro Nobles Verdades y al Camino Medio siempre presente en nuestras mentes, podremos vencer al apego en cualquier situación.
Un día, visitando páginas budistas en la Internet, me encontré con unos haikus (poemas japoneses de tres versos) modernos, que se referían a problemas con las computadoras. Y de ahí surgió una idea. Tranquilos, no voy a escribir haikus, no quiero ofender a los japoneses ni a nadie con mi falta de talento para la poesía.
Bajo el amparo de Buda.
Rev. Fa Di Shakya OHY
El Moderno Encanto de lo Antiguo
La idea es reconciliar el Budismo (sobre todo el Budismo Zen) con la vida moderna y el uso de la tecnología, porque parece que a la mayoría de las personas, ambas cosas están en mundos distintos. La visión hollywoodense de los mendicantes monjes con túnicas naranjas y de cabeza rapada tuvo más aceptación que la que merece. Y nos pone a los budistas de verdad y a los monjes y sacerdotes que no lucen así como mentirosos y farsantes.
Analicemos algo en primer lugar: la mayoría de la gente vive en ciudades, grandes o pequeñas. Viven en casas o departamentos. Usan autos o transporte público. Adquieren alimentos o enseres en supermercados o tiendas. Bueno, los budistas vivimos en los mismos lugares, usamos las mismas cosas y nos transportamos igual que el resto del mundo.
¿Dónde esta el conflicto? Los que nacimos en una ciudad (como yo), solo nos sabemos manejar con las cosas que existen en una ciudad. Si nos abandonaran en el campo o (peor aun) en el desierto, ¡no duraríamos ni quince minutos! ¿Alguien nacido y criado en una ciudad sabe donde encontrar agua? ¿Alguien nacido y criado en una ciudad sabe que plantas son comestibles? ¿Alguien tendría el valor de matar a un animal y despellejarlo? ¿Alguien sabe como encender un fuego para calentarse y cocinar su alimento? Seguro que la mayoría dirá que no. Dependemos de electrodomésticos, de tiendas, de autos y transporte público. Ahora surge una nueva respuesta: no tiene nada de malo ser budista y usar enseres modernos.
Insisto, ¿Dónde esta el conflicto? Tal vez porque la gente considera "tecnología "a aparatos como celulares, mp3, computadoras, laptops, GPS. Se olvidan que todos los aparatos debieron tener al menos a un ingeniero que los diseñara. Y no nos olvidemos de los autos, también considerados como "tecnología", pero del tipo que preocupa a más no poder. ¡Por favor! Los autos no son más que carruajes modificados (son de metal en vez de madera y los caballos no se ven, están "escondidos" en el motor).
Pero ocupémonos del tema que da más que hablar: Internet. La famosa y tan conocida Internet se toma con un carácter frívolo, para subir fotos, chatear, ver páginas de pornografía, comprar en línea, etc. Pero la idea original era la de traspasar fronteras, que la gente de todo el mundo estuviera conectada de una manera fácil y económica, que el conocimiento de innumerables bibliotecas y enciclopedias estuvieran al alcance de todos, que el conocimiento en general fuera accesible por este medio. Para eso se creó la world wide web, el sistema de hipertexto, fácil y dinámico. Bueno, el Budismo también forma parte del "conocimiento al alcance de todos".
El Gran Maestro Jy Din era un monje budista, nacido en China. En esa época nadie soñaba siquiera con la Internet. Después de muchos años de haberse radicado en los Estados Unidos, conoció esta maravilla de los tiempos modernos. Él era ya muy anciano pero el Rev. Chuan Zhi Shakya-uno de sus estudiantes norteamericanos, que el Maestro Jy Din le concedió el rango de Abad en la Orden- le hizo ver el enorme potencial de este medio para la diseminación y enseñanza del Budismo. Él sabía que mucha gente no podía llegar a los monasterios o centros de estudios a causa de la lejanía. Entonces pensó la manera correcta de unir tecnología con las Enseñanzas del Buda. El Gran Maestro Jy Din siguió su consejo y juntos crearon la ZBOHY (Zen Buddhist Order of Hsu Yun; en español la Orden Hsu Yun del Budismo Zen-OHYBZ). El trabajo fue y sigue siendo enorme, los escritos y documentos deben ser cuidadosamente revisados y corregidos. Se escriben y se traducen a varios idiomas. Se actualizan periódicamente las páginas. Se reciben miles de correos electrónicos de todo el mundo. Siempre se está pensando en como enviar el mensaje debidamente a un mayor número de personas. Y digo debidamente, porque por más tecnología que se use, el Budismo en su esencia verdadera debe permanecer intacto. Se cambian los métodos, porque el Budismo es dinámico y se adapta a la era moderna. Buda vivió hace unos 2.600 años y ya en ese entonces, Él utilizaba varios métodos/recursos/expedientes diestros para enseñar, se los llamo Medios Útiles. Porque el Buda, libre de todo orgullo, se adaptaba a las necesidades de los seres y a su nivel de comprensión.
Se cambian los métodos, no la Enseñanza. Porque métodos hay muchos, pero la Enseñanza es una sola.
Yo no veo el conflicto. No tiene nada de raro que un monje o un sacerdote se sienten frente a una computadora y organicen una página web. Lo que antes parecía moderno (faroles, barcos de vapor, tocadiscos, etc.) ahora son antigüedades. Y lo que ahora nos parece moderno, pronto se considerará obsoleto. Cada cual vive en la época que le tocó vivir, con todo lo que trae asociado. Cada cual vive en las condiciones creadas.
Volviendo al Gran Maestro Jy Din, yo le agradezco su idea de poner una Orden-su mensaje Ch´an- en la Internet. Yo estudié Budismo por ese medio, y soy una de tantas personas beneficiadas.
Si les molesta tanto, le ponemos el título de "Internet Zen" a nuestros sitios y listo. Así nadie se confunde.
¡Ah! Si alguna vez los budistas debemos usar una nave espacial para diseminar la Enseñanza, no tengan dudas que lo haremos. Después de todo, como el Buda muy bien lo expresó: "Todos los seres sintientes tienen derecho a vivir felices y en paz".
Para comunicarse con la Rev. Fa Di Shakya o inscribirse en el curso:
fadishakya@gmail.com